Declaración de Fe

Nuestra base: la declaración de fe del Seminario Bautista de Colombia

En el Seminario Bautista de Colombia creemos que la formación verdadera va más allá de adquirir conocimiento: se trata de dejar que la Palabra de Dios transforme la vida para servir a Cristo con fidelidad.

Por eso, nuestra declaración de fe no es simplemente un listado de doctrinas, sino el fundamento que da sentido a todo lo que enseñamos y vivimos en comunidad.

Te animamos a tomar un momento para leerla con calma. Descubre en ella las convicciones bíblicas que nos sostienen y que pueden inspirar tu propio caminar con el Señor. Estamos convencidos de que encontrarás en estas verdades una base firme para crecer en sabiduría, fe y carácter cristiano.

ARTÍCULO 1. Las Sagradas Escrituras.

Creemos que las Sagradas Escrituras, los 66 libros de la Biblia, dados por el Espíritu Santo, fueron inspirados por Dios en forma Verbal y Plenaria, y constituyen la Palabra de Dios.

Creemos que la Palabra de Dios es revelación objetiva con propósito (1 Cor 2:13; 1 Tes. 2:13). Creemos que la Palabra de Dios es inspirada verbalmente en cada palabra (2 Tim 3:16), y sin error absolutamente en los documentos originales, infalible, y soplada por Dios. Enseñamos la interpretación de la Biblia de manera literal, gramátical e histórica, ello según la doctrina dispensacionalista.

Enseñamos que la Biblia es la única regla infalible de fe y práctica (Mt 5:18; 24:35; Jn 10:35; 16:12-13;17:17; 1 Cor 2:13; 2 Tim 3:15-17)

Creemos que el Espíritu Santo dirigió los autores humanos quienes escribieron la Biblia por medio de sus propios e individuales personalidades y estilos de escribir (2 Pe 1:20-21) sin error en parte o en totalidad (Mt 5:18; 2 Tim. 3:16).

ARTÍCULO 2. La Deidad.

Creemos que hay un solo Dios verdadero existente en tres personas iguales en esencia: Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mt 3:16-17; Jn. 10:30; 2 Cor 13:14).

ARTÍCULO 3. Dios Padre.

Creemos que Dios el Padre, la primera persona de la Trinidad, ordena y dispone todo según sus propósitos y gracia (Sal 145:8-9; 1 Cor 13:14). Él es Creador de todo lo que existe (Gn 1:1-31; Ef 3:9). Siendo el único gobernador absoluto y omnipotente en el universo, es soberano en la creación y providencia (Sal 103:19; Ro 11:36). Su paternidad involucra su designación dentro de la Trinidad y su relación con la humanidad. Siendo Creador es Padre de todo hombre (Ef 4:6), pero únicamente es Padre espiritual de los creyentes (Ro 8:14; 2 Cor 6:18).

Dios el Padre ha decretado todo por su propia gloria (Ef. 1:11). En su soberanía ni es autor ni aprobador del pecado (Hab. 1:13). Por su gracia Él ha escogido desde antes de la fundación del mundo la posición en Cristo de aquellos que son salvos (Ef 1:4-6), no queriendo que ninguno perezca, y ofreciendo la salvación del pecado a todos los que depositan de corazón su fe en Cristo (2 Pe 3:9; Gal 2:16; Rp 10:9-10; Jn 3:16); para ellos, Él es su Padre, por medio de adopción (Jn 1:12; Ro 8:15; Gal. 4:5; Heb. 12:5-9; Ef 4:4-6).

ARTÍCULO 4. Jesucristo.

Creemos que Jesucristo es la segunda persona de la Trinidad y posee todas las excelencias divinas, y es co-igual, co-esencial y co-eternal con el Padre (Jn 10:30; 14:9). Creemos que Dios el Padre creó los cielos y la tierra y todo lo que existe dentro de ellos por medio de Su Hijo, Jesucristo, por Quien todo continua existiendo y operando (Jn 1:3; Col. 1:15-17; Heb. 1:2). Creemos que Jesucristo fue concebido por el Espíritu Santo, nacido de una virgen. En Jesucristo existen dos naturalezas: siendo completa y perfectamente Dios y completa y perfectamente hombre. En Jesucristo, Quien es Dios eterno, se reveló a la humanidad perdida una vida inmaculada; en su muerte fue substituto por el pecador (2 Cor 5:21); resucitó de la tumba al tercer día (1 Cor 15:4) y ascendió corporalmente al cielo (Hch 1:9) sentándose a la diestra de Su Padre (Ef 1:20). Desde allí, Jesucristo intercede por los suyos (1 Jn 2:1-2) como único camino a Dios y único mediador entre Dios y los hombres (Jn 14:6; 1 Tim 2:5; 1 Jn. 2:1-2); siendo así Jesucristo el único medio de salvación para el hombre (Hch 4:12). Él, sin aviso previo, arrebatará en las nubes a Su Iglesia antes de la tribulación (1 Ts 4:13-18) y pasados los siete años de la tribulación (Dan 9:25-27) vendrá pisando tierra para reinar mil años sobre el trono de David (Ap 20:6), no sin antes haber librado una guerra contra Satanás y sus seguidores llamada la batalla de Armagedón (Ap 16:16).

ARTÍCULO 5. El Espíritu Santo.

Creemos que el Espíritu Santo es la tercera Persona de la Trinidad (Mat 28:19) igual en esencia al Padre y al Hijo; que cada una de las personas de la Trinidad cumple a cabalidad todos y cada uno de los atributos de Dios.

Creemos que todo creyente es llamado (Ro 8:28), predestinado (Ef 1:4-5), lavado, renovado y regenerado (Ti 3:5), bautizado (1 Cor 12:13), y sellado (Ef 1:13; 4:30) por el Espíritu Santo de la promesa, Él es quien convence de pecado, justicia y juicio (Jn 16:8), y mora en el creyente (1 Co 6:19).

Creemos que el Espíritu Santo da “un don o dones espirituales” a todos y cada uno de los creyentes (1 Cor 12:11), y que algunos de los dones (como lenguas, señales, sanidades, etc.) fueron dados en una forma temporal únicamente para la confirmación del mensaje de Jesús en el primer siglo de la historia de la iglesia cristiana (1 Cor. 12-13; 2 Cor. 12:12; Heb. 2:3-4).

Creemos que más importante que los dones espirituales es la acción correctora del Espíritu Santo en la conducta del creyente mediante el fruto del Espíritu (Gál. 5:22-23).

Creemos que el Espíritu Santo es una Persona y no una influencia, o una fuerza activa, ni un fuego regenerador (Ef 4:30, Hch 5:3-4, Jn 14:16-17, 26).

ARTÍCULO 6. La Creación del Mundo.

Creemos en la creación directa del universo en seis días de veinticuatro (24) horas literales (Gn 1:5; Ex 20:11) por obra del Todopoderoso y Trino Dios (Gn 1:1); que todo lo contenido en el universo fue creado por Él. (Heb 11:3)

ARTÍCULO 7. El Hombre.

Creemos que el hombre fue creado por Dios a Su imagen y semejanza (Gn 1:26-27), pero por su transgresión voluntaria cayó de tal estado de inocencia, en consecuencia de lo cual, todos los hombres ahora son pecadores, estado en el cual nace cada ser humano (Ro 3:23, 5:12).

Creemos que todo hombre a causa del pecado necesita la salvación de Dios por medio de su Hijo Jesucristo (1 Cor 15:22).

ARTÍCULO 8. La Salvación.

Creemos que la vida y salvación eterna de los pecadores se obtiene únicamente por gracia por medio de la fe en Jesucristo (Ef 2:8-9, 1 Jn 5:12). Creemos que la salvación no puede ser obtenida por ninguna obra que el hombre pudiera hacer por su propia mano (Ti 3:5).

Creemos que la salvación una vez obtenida, no se pierde jamás (Jn 10:28-29; Ro 8:35-39).

ARTÍCULO 9. La Iglesia Visible o Local.

Creemos que la iglesia visible es un cuerpo de creyentes bautizados, organizados e independientes, unidos por un pacto de fe (Hch 2:41).

Creemos que la iglesia visible solo debe tener compañerismo con iglesias de fe y práctica semejante (2 Jn 10-11).

Creemos que el propósito de la iglesia visible es evangelizar el mundo, enseñar la Palabra de Dios, proveer compañerismo para los creyentes, administrando las ordenanzas (Bautismo y Cena del Señor) (Mt 28:19-20) y permitiendo una edificación mutua por el uso de los dones dados por Dios (Ef 4:12).

Creemos que el bautismo es para cada persona que ha recibido a Jesucristo como Salvador personal; que tal bautismo se administra únicamente por inmersión en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28:19; Hch 8:35-38).

Creemos que el bautismo es un pre-requisito para ser un miembro de la iglesia visible (Hch 2:41).

Creemos en la necesidad urgente de fundar más iglesias visibles o locales (1 Cor 11:27-28) y creemos también que establecer y confirmar iglesias era el método divino en los tiempos apostólicos (Hch 14:23).

Creemos que el Señor ha designado a la iglesia para que sea el lugar de instrucción, comunión, testimonio y disciplina (Mt 18:15-17); y su mandato es que no nos alejemos de ella (Heb 10:25), sino que por el contrario sirvamos de apoyo a aquellos que son sus oficiales, los cuales son Pastores y Diáconos (1 Tim 3:1-10; Heb 13:7, 17).

ARTÍCULO 10. La Separación.

Creemos que para obedecer a la Palabra de Dios, es necesario separarse de la práctica mundana (todo lo que el mundo propone que es contra la enseñanza de la Palabra de Dios) y de la apostasía eclesiástica (2 Cor 6:14-18; Ro 12:1-2).

Creemos en la unidad de todos los verdaderos creyentes en el Señor Jesucristo (Hch 2:42, 46).

ARTÍCULO 11. La Iglesia Invisible o Universal.

Creemos en la iglesia universal como el cuerpo de Cristo que abarca a todo los redimidos, sean judíos o gentiles, desde el día de Pentecostés hasta el arrebatamiento de la Iglesia, estén ellos en el cielo o en la tierra (Ef 1:22-23).

Creemos que la Iglesia invisible no se congrega, no toma decisión alguna, no ejerce disciplina, no administra ordenanzas, ni predica evangelio alguno. Dicha iglesia está en embrión esperando su consumación, cuando será reunida en los cielos (Heb 12:23).

ARTÍCULO 12. Ángeles y Demonios.

Creemos en la existencia de ángeles y demonios de Satanás.

Los ángeles son seres creados (Sal 8:5), su habitación es el cielo (Mt 24:36), sus actividades son tanto en el cielo como en la tierra (Sal 103:20; Lc. 15:10; Heb. 1:14). y su destino es la Ciudad Celestial (Heb 12:22; Apoc. 21:22).

Creemos que los ángeles siguen siendo ángeles a través de su existencia; ni se propagan ni mueren. Creemos que los ángeles caídos toman el nombre de demonios; aunque estos son fallidos, como Satanás, aún así, siguen siendo ángeles (Mt 25:41) y para ellos el destino eterno es el lago de fuego (Ap 21:8)

ARTÍCULO 13. La Resurrección del Creyente.

Creemos que todo creyente será resucitado corporal e inmortalmente, en un cuerpo incorruptible y glorioso; y que esto sucederá en el momento del arrebatamiento en las nubes (1 Ts 4:13-18; 1 Cor 15:20-22, 51-53; Fil 3:20-21).

ARTÍCULO 14. Israel.

Creemos que Israel es el Pueblo Escogido de Dios, quien está ahora esparcido por todo el mundo por haber rechazado a Jesucristo como el Mesías prometido (Hch 3:14-15), pero después de la tribulación será reunido una vez mas en la tierra prometida (Ro 11:25-27), cuando Jesucristo venga a reinar por mil años. No confundimos a Israel con la iglesia, empero se hace la distinción bíblica, por la doctrina e interpretación bíblica antes mencionada.

ARTÍCULO 15. Juicio y Estado Eterno.

Creemos que van a resucitar todos los incrédulos corporalmente para ser juzgados aparte del juicio de los cristianos y después del reino milenial (Jn 5:29).

Creemos que el juicio de los cristianos se llama “El Tribunal de Cristo” (2 Cor 5:10).

Creemos que el juicio de los incrédulos se llama “El Juicio del Gran Trono Blanco” (Ap 20:11-15).

Creemos que todo creyente gozará de vida eterna con su Salvador en Su cielo literal (1 Jn 5:13), y que todo incrédulo sufrirá eternamente con Satanás y sus demonios en el Lago de fuego que arde con azufre (Ap 21:8; Mt 25:46).

Creemos que el infierno es un lugar, literal, de tormento físico y espiritual (Lc 16:19-31).